martes, 1 de diciembre de 2009

Haciendo un poco de historia...

El linaje del sistema Usui del tera mai



Hasta la actualidad, la leyenda del Reiki fue transmitida por tradición oral del maestro al alumno.
El Dr. Mikao Usui, el fundador de Reiki, vivió y obró a finales del siglo XIX como guía y sacerdote cristiano en una pequeña universidad de Kyoto, Japón.

En una misa dominical, fue preguntado por uno de sus estudiantes si él tomaba literalmente las palabras de la Biblia. Usui respondió afirmativamente. Sin embargo el estudiando quedó insatisfecho con la respuesta; continuó preguntando: -"En la Biblia dice que Jesús curaba enfermos, que sanaba imponiendo las manos, ¿Cree usted en ellos solo porque fue escrito, o ha experimentado algo similar para decir que ello ocurrió?" -"No", dijo Usui. -"Nunca viví algo similar pero creo en las palabras de la Bilblia". El estudiante continuó: -"Esta creencia ciega es quizá suficiente para usted, pero nosotros quisiéramos ver estas cosas con nuestros propios ojos".
Ese día y ese diálogo, intridujeron en la vida de Usui grandes cambios. Al día siguiente, Usui dejó su trabajo y viajó a los Estados Unidos a la Universidad de Chicago. Allí se dedicó al estudio de las escrituras cristianas y obtuvo el doctorado en lenguas antiguas. Continuó el intento de profundizar en el secreto de la curazión que ejercían Jesucristo y sus disípulos. No obstante, lamentbalemente no encontraba lo que buscaba.

Sabía además que Buda también poseía la fuerza curativa. Esto motivó su regreso a Japón para continuar investigando en las enseñanzas budistas.

Finalmente encontró en un monasterio Zen a un anciano abad interesado también en el asunto de la curación. Allí permaneció y comenzó a buscar en las antiguas escrituras budistas, los sutras. En un antiguo texto sánscrito, escrito por un disípulo de Buda, encntró lo que había estado buscando hacia ya siete años. Estaban los símbolos y la descripción de cómo Buda había curado.


Con ello había redescubierto el saber, ahora le faltaba la fuerza para curar.

Después d emantener una conversación con el abad, decidió retirarse a una montaña sagrada de Japón, Kurama, con el fin de ayunar y meditar 21 días. Durante este período leía los sutras, cantaba y meditaba. No sucedió nada singular hasta el amanecer del último día. Rezaba interiormente "Padre muéstrame por favor al luz". De pronto vio en el cielo una luz clara que se movía rápidamente hacía él hasta llegar a la mitad de su frente. Fue arrojado al suelo perdiendo el estado de conciencia normal, y en éste estado de concincia superior vio numerosas burbujas de lso colores del arco iris, veía también proyectados en una pantalla los símbolos escritos en dorado, qué el ya habái visto en los sutras sánscritos. Esta fue para él la llave del conocimiento de las curaciones que practicaban Buda y Jesús.

...continuará...

No hay comentarios:

Publicar un comentario